Consejos de riego en veranos calientes
Si durante el año a veces podemos tener dudas de como regar nuestras plantas y nuestro césped, cuando llega una ola de calor como la que estamos padeciendo las dudas aumentan significativamente.
Esta preocupación es normal, sabemos que nuestras plantas y césped sufren mucho con estas temperaturas poco comunes.
Durante esta ola de calor, con un clima extremadamente caliente las plantas aumentan la evaporación y transpiración. En otras palabras, las plantas pierden agua rápidamente con calor extremo cuando tratan de enfriar sus hojas y tallos transfiriendo el agua a su superficie. Incluso si has plantado plantas resistentes a la sequía y plantas autóctonas que son adecuados para el calor, tomar precauciones especiales sigue siendo necesario cuando las temperaturas suben.
Algunos consejos que puedes seguir:
1.- Se previsor:
Los meteorólogos van mejorando y casi siempre sabemos con antelación que llegan días calurosos. Si este es el caso, riega tus plantas generosamente. Regar abundamente las plantas asegura que sus raíces tengan agua suficiente. A pesar de que el riego por la mañana es normalmente la mejor práctica, si sabes que el día siguiente será caluroso y quizás no tengas tiempo a la mañana para regar, hazlo la noche anterior.
2.- ¿Suficiente agua?
Riega las plantas que ya están asentadas una o dos veces por semana. Para saber si las plantas están abundante y profundamente regadas comprueba la profundidad del suelo húmedo. Debería ser más o menos de 2 o 3 centímetros de profundidad.
3.- Cercanas a césped
Riega las plantas cerca del césped con mayor frecuencia que el resto de plantas. Las plantas cercanas al césped se acostumbran al riego que recibe un césped y pueden tener raíces más superficiales que las plantas más alejadas.
4.- Riega en las mañanas
Como comentamos, riega las plantas a la mañana de modo que su humedad llegue a la tierra y no se evapore con el calor.
El riego por la mañana también permite que las hojas, tallos y flores se sequen rápidamente, haciéndolos menos susceptibles al crecimiento de hongos.
5.- Riega lentamente
Riega lentamente para permitir que el agua penetre en el suelo y no se formen charcos que alejen el agua de la zona que estás regando. El riego profundo, llegando a las raices más profundas, protegerán tus plantas contra el clima seco y las altas temperaturas.
Considera instalar una manguera porosa o un sistema de riego por goteo en lugar de usar aspersor o manguera.
6.- Examina tus plantas
Examina las hojas de tus plantas durante un clima extremadamente caliente. Las hojas que se marchitan durante el día pero aparecen bien a la mañana siguiente reciben suficiente agua. Si las hojas todavía las notas decaídas a la mañana siguiente significa que las plantas necesitan agua o están regadas en exceso.

7.- Ni mucho ni poco
Si ves que hay hojas alrededor de tus plantas la mañana siguiente a regarlas, revisa la tierra alrededor de la planta. Si el suelo aún está húmedo, regaste en exceso y necesitas dejar que las plantas se recuperen y se sequen. Si el suelo está seco, riega las plantas nuevamente, incluso si ya las regaste el día anterior.
8.- Ultimo recurso
Rocía las hojas de tus plantas con algún producto antidesecante si no puedes mantenerte al día con el regadío. Los antidesecantes disminuyen la velocidad a la que las plantas pierden agua y las protegen durante largos periodos de sequía. (Los antidesecantes pueden dañar algunas plantas, ten cuidado y sigue las instrucciones).
9.- Las macetas
Las plantas en macetas, durante clima extremadamente caluroso, deben regarse a diario. Pierden mucho más agua que las plantadas en tierra firme.
10.- Algo de sombra
Si puedes, proteje tus plantas durante periodos de calor extremo con algo de sombra. Puedes utilizar un toldo de tela que les de sobra temporal.
